Planificación:
Es un
proceso que sirve para organizar determinadas ideas con el fin de resolver un
conflicto social determinado, es un plan que será llevado a la acción para
mejorar un cierto aspecto de la sociedad. Consiste en la utilización de nuevos
métodos de planificación que se basan en indicadores geográficos y demográficos
y tienen como objetivo principal el valerse de estas nuevas teorías para
modificar un aspecto específico de un elemento del sistema social. Ejemplo: para la toma de decisiones que nos lleva a prever el futuro de
cualquier organización, usando los recursos necesarios tanto humanos como
materiales para el logro de los objetivos que se desean alcanzar de una manera
más eficiente.
Tipos Planificación
1
Planificación
normativa o tradicional:
Es un modelo de planificación que se rige por
una serie de normas o parámetros previamente establecidos por el estado.
La planificación tradicional o normativa
presenta las siguientes características:
Tiene una permanente capacidad para auto
criticarse y evolucionar.
Ha hecho el acopio de numerosísimas técnicas
de análisis y predicción.
Ha desarrollado todo un complejo sistema
institucional y legal propio.
Cuenta con una vastísima experiencia en los
más diversos campos de aplicación.
Dispone de un considerable conjunto de
instituciones para la investigación y docencia, de donde han salido los
elementos más relevantes de su revolución actual.
Su gran fortaleza es su familiaridad con los
problemas propios del desarrollo económico – social visto desde el ángulo
gubernamental.
El planificador es “omnisciente”.
Se subdivide en: Centralizada (Países
socialistas) y Mixta, Pluralista, o Indicativa (Países de Latinoamérica).
Utiliza conceptos de Políticas, Proyectos,
Acciones y Recomendaciones como proposiciones vagas de contenido de ejecución.
2. Planificación
Situacional:
Para este enfoque la planificación es:
“calcular, presidir y preceder las acciones para llevar una situación inicial a
otras, hasta llegar a la situación que el actor pretende alcanzar”.
(Castellano, 1998)
Otra definición dice que: “Es aquella que se
genera por instancias de discusión, cálculos y análisis de los actores de una
organización que construyen una situación objetiva de un determinado acto
social”. (Amarista – Camacho, 2004)
Este tipo de planificación posee las
siguientes características:
Es una herramienta para el cambio social.
Tecnológicamente, aborda la anticipación
simulada por la práctica.
Asume supuestos más realistas, ya que quién
planifica está dentro de la realidad y coexiste con otros actores que también
planifican.
No tiene un diagnóstico único, ni una verdad
objetiva, sino una explicación situacional.
Se articula lo político con lo económico pues
su horizonte es político y el futuro es incierto.
Es un proceso que no se agota en el tiempo,
siempre está en acción.
Entre la relación del “debe ser” y el “puede
ser” tiene expresión “lo viable” que presenta aspectos económicos,
institucionales, culturales y políticos.
Concibe la norma como la orientación
direccional entorno a la cual es necesario construir las condiciones para su cumplimiento,
es decir, lo normativo tiene validez, pero no constituye de por sí el plan.
La planificación situacional se da en cuatro
momentos básicos, los cuales son:
El momento explicativo se basa en flujogramas
de causa – efectos para cada problema considerado; las manifestaciones más
visibles de dichos problemas se anotan como fenoproducción. Sus causas más
inmediatas, resultado de la acumulación de e institucionalización de ciertos
hechos, como fenoestructura; y las causas más profundas, en la raíz misma de la
sociedad, como genoestructura.
En el momento normativo se establece el
“deber ser”. Determina los objetivos. Luego de la explicación situacional se
diseñan los proyectos con visión de futuro, las operaciones y acciones que
enfrentan los problemas en forma consistente con la situación objetivo
perseguida.
En el estratégico, mediante un análisis de
viabilidad económica, técnica, política e institucional, el “poder ser”. Es
decir, se analizan las distintas formas en las cuales sea posible sortear los
obstáculos y restricciones que dificultan la ejecución de los proyectos, de las
acciones y de las estrategias para cada actor y operaciones. Se ubican las
trayectorias y se selecciona el curso de acción sobre el cambio situacional
esperado.
Finalmente, en el momento operacional se pone
en funcionamiento la “voluntad de hacer”, lo cual tradicionalmente ocurre a
través de la práctica diaria de los gobiernos y en el situacionismo a través de
la Sala de Situaciones, donde están juntos políticos y técnicos, apoyados por
un banco de datos, analizando el cambio diario de la realidad y tomando
decisiones al respecto.
La planificación situacional utiliza los
siguientes instrumentos: Flujograma situacional (momento explicativo), programa
direccional (momento normativo), análisis de viabilidad (momento estratégico) y
el análisis de coyuntura (momento táctico – operacional).
3. Planificación Estratégica:
A este tipo de planificación, Steiner la
define así: “la planificación estratégica es un proceso continuo y sistémico
que relaciona el futuro con las decisiones actuales en el contexto de cambios
situacionales y que se expresa en la formulación de un conjunto de planes
interrelacionados”.
La planificación estratégica tiene las
siguientes características:
Permite establecer claramente la misión y
valores de la organización, como principio rector.
Tiene su origen en el ámbito empresarial y
surge como fuente de consolidación de la llamada Planificación Tradicional.
Para definir los elementos estratégicos, se parte
del proceso de investigación sistemática interna y externa.
Es un sistema que tiene la capacidad de
autoreproducción y organización (Autopoietico).
Es un proceso cíclico, permanente,
participativo e interactivo.
Su centro práctico es la coyuntura, y se
refiere al cálculo que precede y preside la acción.
Se centra más en el logro de metas y
objetivos que en seguir normas y reglamentos.
Reconoce la incertidumbre y que la realidad
es un sistema complejo.
Rechaza la posición reactiva para adoptar una
posición preactiva, aún con los riesgos que ello supone.
Se sustenta en tres grandes pilares: el
usuario, la propia organización y los competidores.
Descansa en la formulación de tres tipos de
planes fundamentales como son los planes estratégicos de largo plazo; los
programas a mediano plazo, los planes operativos y presupuestos a corto plazo.
En este enfoque de planificación se realizan
planes estratégicos o planes de acción, los cuales son los que permiten definir
las acciones, concretar las estrategias y las distintas herramientas a utilizar
para lograr los objetivos de la empresa. Para su elaboración se tienen las
siguientes etapas:
Definir la misión de la empresa para
identificar el alcance de sus servicios o productos. Se selecciona los
objetivos globales que pretenden alcanzarse a largo plazo y el espacio deseado.
Las estrategias específicas que cada negocio
de la empresa diseña para la definición de los productos o servicios que
presta, los clientes que desea captar.
La constante vigilancia que las empresas
dominantes, de un sector determinado, deben mantener hacia el resto de las
empresas que puedan amenazar su privilegiada posición.
Se busca formular con la base en las
competencias distintas alternativas posibles encaminadas a la implantación de
nuevos negocios en el mercado, tomando en cuenta calidad y precio.
La planificación estratégica usa varias
herramientas básicas que permiten alcanzar las metas propuestas. Algunas de
ellas son: Análisis FODA, Hoja de verificación, estratificación, diagrama de
causa – efecto, diagrama de pareto, histograma y matriz de selección.
4. Planificación Táctica Operacional:
La planificación táctica operacional se
refiere básicamente a la asignación previa de las tareas específicas que deben
realizar las personas en cada una de sus unidades de operaciones. Entre sus
características están:
Se da dentro de los lineamientos de la
planificación estratégica y la planificación táctica.
Es conducida o ejecutada por los ejecutivos
del nivel medio.
Trata con actividades normales programables.
Se maneja información interna y externa.
Sigue procedimientos y reglas definidas con
toda precisión.
Cubre períodos cortos.
Está orientada hacia la administración de
recursos.
Sus parámetros principales son la efectividad y
la eficiencia.
Molina, Morales y Bonilla; 2006.
Planificación:
Consiste en organizar unas tareas o realizar
un cronograma de actividades antes de emprender un proyecto, para ver los
objetivos planteados que se tienen como metas.
César Reina